Prestación alimentaria: derecho del niño y calvario para las madres

Para las mujeres paraguayas, obtener la prestación alimentaria de los padres de sus hijos, a través de la Justicia, es un calvario. A pesar de esta situación, el año pasado, se iniciaron 4.190 juicios por manutención y en todo el país hay 120 mil cuentas abiertas por prestación, que mueven unos G. 20.402 millones al año.
El patrón es parecido en casi todos estos casos. Los padres de los hijos se olvidan de sus responsabilidades y las mujeres tienen que hacerse cargo de la crianza de los mismos sin ningún tipo de ayuda económica. Ante la serie de trabas jurídicas y burocráticas que representa llevar adelante la demanda, muchas mujeres simplemente renuncian a seguir con los trámites. Y si no es la burocracia las que los detiene, es el miedo.

Para Mirta Moragas, abogada y especializada en derechos de la mujer, la situación que se presenta con la falta de cumplimiento de la asistencia paterna viene a ser parte vinculante, en muchos casos, de parejas en donde ya existe violencia contra la mujer. Sigue diciendo que el proceso judicial está lleno de chicanas jurídicas, en muchos casos los plazos no se cumplen y además existe una feroz morosidad judicial. Agrega que el sistema estatal de ayuda a las mujeres se vuelve, en ese sentido, revictimizante, ya que hace pasar por procesos casi humillantes a las mujeres para lograr que el hombre cumpla con sus deberes de padre, y principalmente, responda con los derechos del niño. “Las mujeres que judicializan es porque no tienen solución de otra manera”, afirma Moragas.

La doctora María Amalia Rachid Montiel es una de las 9 defensoras públicas de Asunción que trabaja en Niñez y Adolescencia y que atienden por lo general los casos de denuncias de mujeres que no tienen cómo pagar un abogado, explica que “si bien los números no son definitivos, marcan una tendencia sobre el aumento en las denuncias por prestación alimentaria, una situación que no se compadece solamente de un sector social, sino que abarca a toda la sociedad paraguaya”. En la Defensoría no dan abasto ante tantos casos y ni siquiera se puede medir la cantidad de mujeres que directamente renuncian a este derecho de sus hijos.

(La Nación, Aldo Benítez – 17 de marzo de 2017).