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Campaña para visibilizar el Trabajo Infantil

          
Uruguay
Uruguay 17/11/2011

El jueves 17 de noviembre se llevó a cabo el lanzamiento de la campaña “El Trabajo infantil es una realidad que no podemos ignorar, ¿los ves?”, que tiene como objetivo visibilizar el trabajo que realizan niños, niñas y adolescentes en bares y restaurantes del centro y la ciudad vieja de Montevideo, en el horario de la noche. La campaña, organizada por la Asociación Civil El Abrojo y el programa Proniño de la Fundación Telefónica, contó además con la participación de estudiantes de la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad ORT, quienes realizaron los afiches, pins y adhesivos que serán exhibidos en los 30 bares y restaurantes adheridos a la campaña.
El lanzamiento contó con la presencia del Subsecretario de la Presidencia de la República, Alberto Breccia; el ministro de Salud, Jorge Venegas; el presidente del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), Javier Salsamendi, y el Inspector General de Trabajo, y presidente del Comité para la Erradicación del Trabajo Infantil, Juan Andrés Roballo.
Adriana Briozzo, de El Abrojo, responsable de la campaña, dijo que el espíritu de la misma es “pasar de la indiferencia a hacer la diferencia. Que los clientes y dueños de los bares vean a los niños como niños que son y no como una molestia, no como una carga, no como un estorbo y no como basura. Apuntamos a que la sociedad cambie la manera de ver a los niños”.
Actualmente hay más de 40 niños, niñas y adolescentes que trabajan en el entorno de los bares y restaurantes. Se dedican en su mayor parte a la venta de rosas, estampitas e inciensos.
Briozzo explicó que la campaña tiene dos abordajes simultáneos, uno con el trabajo directo de los niños, y otro con las familias. “Se plantea un acuerdo socioeducativo, les decimos que para nosotros es muy importante que el chiquilín vaya retirándose del trabajo infantil porque vulnera derechos, a la educación, al descanso, al logro educativo”, apuntó.
Briozzo agregó que lo que los niños recaudan es para el sustento de la familia, que en la mayoría de los casos se trata de hogares monoparentales, con mujeres como jefas de familia, a cargo de muchos hijos. A través del vínculo se busca problematizar una situación que para las mujeres es natural, ya que “reproducen una forma de generar ingresos que tenían ellas mismas desde niñas, vendiendo rosas y estampitas en los bares con su familia”. El acuerdo establece una beca de 3000 o 4000 pesos, dependiendo del número de hijos, a cambio de que los niños y niñas reduzcan las horas de trabajo.