Criadazgo, una práctica que se debe desterrar

El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas recomienda al Estado adoptar normativas y estrategias para la eliminación de la práctica del criadazgo en Paraguay, ya que en la mayoría de los casos, los niños y adolescentes que viven en una familia ajena para realizar tareas domésticas no tienen acceso a la educación y a los derechos laborales básicos.

En su 107º período de sesiones (del 11 a 28 de marzo de 2013), este comité recomendó al Estado algunas acciones, que incluyen el fortalecimiento de las familias de origen para que puedan desempeñar plenamente su rol de crianza y el desarrollo de campañas de sensibilización para reducir la tolerancia social frente al trabajo infantil.

“El Estado parte también debe realizar esfuerzos para implementar programas de formación profesional para los niños y adolescentes de las familias vulnerables en todo el país”, señala el documento.

El Frente por la Niñez y la Adolescencia revela que el 40% de la población del Paraguay tiene menos de 18 años (2.600.000 personas). Más de 1 millón de estos niños, niñas y adolescentes viven en la pobreza, lo que, en muchos casos, les empuja a ayudar con el sustento familiar con múltiples formas de trabajo, no solo en la calle, sino en las olerías, las panaderías, la agricultura y en el servicio doméstico.

Según la Encuesta Nacional de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes 2011: Magnitud y características del trabajo infantil y adolescente en el Paragua, 46.993 niños y adolescentes en Paraguay se encuentran en situación de criadazgo, lo que representa  el 2,5% del total de la población infantil del Paraguay.

Estos niños y niñas  son particularmente vulnerables a ser víctimas de todo tipo de violencia (física, emocional, sexual y laboral).  El trabajo que realizan a menudo está oculto a los ojos de la ciudadanía, ya que estos niños y niñas  puede que se encuentren aislados o trabajen muy lejos del hogar familiar.

Paraguay ratificó el Convenio 182 de la OIT sobre las Peores Formas de Trabajo Infantil y ha incluido al trabajo infantil doméstico en el listado de Trabajo Infantil Peligroso, por lo cual “es inaceptable y debe ser erradicado”.

“No solo debe ser erradicado porque se vulneran los derechos de los niños y las niñas, sino porque  el criadazgo puede derivar en un caso de trata interna con fines de explotación laboral o sexual, que los deja prácticamente sin posibilidades de contacto con su familia y comunidad de origen ni con las redes de protección”, señala Mabel Benegas, técnica de Global Infancia.


Trabajo doméstico, la puerta a la explotación sexual

Estudios sobre niños, niñas y adolescentes  involucrados en delitos como la  explotación sexual  y la trata  ilustran la magnitud del problema:
•     9 de cada 10 víctimas de explotación sexual fueron previamente trabajadores infantiles domésticos en el sistema de criadazgo. (La Trata de Personas en el Paraguay. Diagnóstico exploratorio sobre el tráfico y/o trata de personas con fines de explotación sexual. Luna nueva, junio 2005).
•     5 de cada 10 víctimas de la trata de personas trabajaba como personal doméstico antes de ser captadas por los tratantes. (Secretaría de la Mujer de la Presidencia de la República, BID, DGEEC, Programa de apoyo a la lucha contra la trata de personas,
especialmente mujeres, niñas y niños, 2010).
•    Alrededor del 45% de los niños, niñas o adolescentes dijo que trabajaba todos los días, y un 26% de ellos dijo que tenía menos de dos horas al día para descansar.
•    Muchos niños afirmaron ser maltratados por sus empleadores, incluyendo ser insultados (33%), tener que comer las sobras (20%), ser golpeados o pateados (12%) o abusados sexualmente (5%).
•    Cerca del 50% de los entrevistados vivía con sus empleadores o personas que no eran parientes, indicando que la mayoría de los trabajadores infantiles domésticos son separados físicamente de sus familias a muy temprana edad. En un 12% de los casos no se pudo contactar a sus familias. (Necesarias, invisibles, discriminadas. Las trabajadoras del servicio doméstico en el Paraguay, Line Bareiro-OIT y CDE, Paraguay, 2005).